Los padres de Julen, el niño de dos años que se cayó a un pozo en Totalán hace ya una semana, continúan a la espera de buenas noticias sobre su hijo.

Ellos no pierden la esperanza y confían en el trabajo que están haciendo todos los efectivos que en el pozo.

Realojados desde el viernes en una vivienda cedida por una vecina de Totalán, este domingo han regresado al Cerro de la Corona para seguir de cerca las novedades sobre las labores de rescate.

Una vez que han conocido cómo avanzan los trabajos, han vuelto a la vivienda de Totalán, donde se les ha podido ver cabizbajos mientras esperan noticias.

En todo momento están arropados por familiares y amigos y acompañados por un equipo de dos psicólogos que están con ellos las 24 horas del día. Están pasando por muchos picos de incertidumbre y el apoyo de los profesionales es fundamental en estos momentos.