La ONG Open Arms ha solicitado este lunes a la embajada española en Malta asilo para 31 menores que se encuentran a bordo del buque del mismo nombre, en una jornada en la que la organización ha conseguido evacuar a esta isla a ocho de las 159 personas que transportaba desde hace doce días.

El barco se encuentra a la deriva en aguas del Mediterráneo, a unas 29 millas de la costa de Lampedusa, dado que el ministro de Interior de Italia, Matteo Salvini, mantiene la prohibición de que atraque en el puerto insular con la advertencia de que incautará la nave si llegase a hacerlo.

A bordo permanecen 151 personas migrantes, mientras el espacio limitado y las duras condiciones de vida en el buque están haciendo que la situación sea "cada vez más tensa y compleja", según ha denunciado el fundador de la ONG, Òscar Camps. "Estoy indignado porque no están haciendo nada y se olvidan además que este pabellón es español", ha lamentado Camps, que se ha dirigido en la Cope directamente al presidente en funciones, Pedro Sánchez, para pedirle "sentido común" y que deje de estar "de perfil".

A ello se suman las malas previsiones meteorológicas para los próximos días en la costa italiana, que anticipan "olas de 2,2 metros de altura para el miércoles por la tarde", mientras que "Malta deniega la entrada en sus aguas territoriales para protegerse", según ha denunciado Camps en su cuenta de Twitter.

Por su parte, el capitán del Open Arms, Marc Reig, se ha encargado de trasladar un escrito a la embajada de España en Malta para que tramite de manera urgente el procedimiento de asilo para los 31 menores que se encuentran a bordo, debido a la "situación de incertidumbre en la que se encuentra el buque".

El ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, ha asegurado que en España sería "impensable" que un buque con las características del Open Arms necesitara atracar en un puerto español y no pudiese hacerlo, y ha explicado que desde el barco "no nos han pedido venir" al país. Ha incidido en que la posición del Gobierno no ha cambiado desde que el PSOE asumió el mando y ha acusado a Italia de no "asumir su responsabilidad" en cuestiones de inmigración.

También la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha considerado que al Gobierno español no se le puede hacer "ningún reproche" a su actitud frente a las personas que son rescatadas en el Mediterráneo, ya que es una labor que no se puede asumir "en solitario" y "es un problema de todos". Y la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ha opinado que España "da sobradas muestras de solidaridad y liderazgo para que esta cuestión migratoria sea algo resuelto de manera coordinada por toda la Unión Europea". Por eso, se ha unido a los reproches al Gobierno italiano por tener el "puerto más cercano más seguro" ahora mismo para atender al Open Arms, pero "se está negando" a hacerlo.

Tanto Italia como España han firmado y ratificado la Convención del Derecho del Mar y el Convenio Internacional sobre Búsqueda y Salvamento Marítimos, que obligan a que el capitán de un barco nacional tiene la obligación de salvar a náufragos. No obstante, según ha explicado a Efe el coordinador legal del Open Arms y abogado en derecho marítimo, Jaime Rodrigo de Larrucea, Italia utiliza una ley propia aprobada recientemente que impide a los buques que rescatan a migrantes atracar en sus puertos, algo que contraviene los convenios internacionales. El abogado ha precisado que la ONG catalana tendría intención de acudir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar por esta circunstancia, pero para ello necesita la autorización del Estado español.