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Okupas

Okupan tres viviendas y las convierten en narcopisos en Marín, Pontevedra

Los vecinos del barrio de Cantodearea en Marín, Pontevedra, aseguran que tienen miedo en sus propias casas. Tres viviendas situadas en el centro del barrio han sido okupadas por personas que, aseguran, se dedican a vender droga. Se investiga si las viviendas okupadas están ejerciendo como 'narcopisos'.

En resumen
  • Conflictividad en el barrio de Cantodearea, en Marín, Pontevedra.
  • Los vecinos denuncian que tres viviendas okupadas se dedican a la venta de droga

Los vecinos del barrio de Cantodearea en Marín, Pontevedra, aseguran que en tres viviendas que han sido okupadas y ahora se vende droga. Ellos denuncian que, tras la okupación de las casas, se han convertido en 'narcopisos'.

Era un barrio tranquilo pero ahora los vecinos de Cantodearea temen que la situación vaya a peor y la okupación se extienda por la zona. En los últimos años han sido muchas las viviendas del entorno que han quedado vacías. El problema ha surgido en los últimos meses cuando varias de ellas han sido okupadas por personas que, aseguran, se dedican al trapicheo de droga.

“Por la noche es un ir y venir de gente constante. Hacen tanto ruido que los escuchas aunque estés en tu casa con todo cerrado y si sales a la calle puedes ver los intercambios que hacen en plena vía pública”. Así resumen Alicia la situación, su vivienda está justo enfrente de una de las 'narcocasas'.

Miedo entre los vecinos

Las casas más próximas viven con miedo, tanto es así que Esperanza, la vecina más cercana, a sus 83 años, se va todas las noches a dormir con su hija porque teme quedarse en casa sola. “Yo aquí sola tengo miedo, ves entrar a la gente por la ventana, aquí no me quedo por la noche”.

Los inmuebles okupados están abandonados y suponen además un riesgo para la salud tanto de las personas que circulan por la calle como de los propios okupas que viven en ellas, por lo que los vecinos demandan una solución. “Pedimos a los propietarios que se hagan cargo de ellas y a las administraciones que tomen medidas al respecto. No es normal que mis hijos no puedan jugar en la calle por miedo”, insisten.

Ya han puesto la situación en conocimiento de la policía y el ayuntamiento y no descartan llevar a cabo movilizaciones.

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