Un niño de 4 años de edad y su padre, de 29, han muerto ahogados poco después de las tres de la tarde de este sábado en la playa de Riells de L'Escala (Girona). Según ha informado Protección Civil de la Generalitat en un comunicado, las dos víctimas mortales en esta playa de la Costa Brava son de nacionalidad francesa.

Las fuentes han informado de que a las 15:22 horas el teléfono de emergencias 112 ha recibido varias llamadas informando que había un niño ahogado en la playa de Riells. El servicio de socorrismo de la playa ha rescatado al niño en estado inconsciente y lo ha llevado a la arena, donde le han practicado las maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta la llegada del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), que ha continuado con las maniobras de reanimación, que han resultado infructuosas.

La madre, que estaba en el lugar, ha alertado de que también faltaba el padre del niño y que ambos se habían metido en el agua juntos. Se ha activado entonces el dispositivo de búsqueda con una embarcación y una moto acuática del servicio de socorrismo.

En el dispositivo de búsqueda han participado también el helicóptero de los Mossos, los Bomberos de la Generalitat y Salvamento Marítimo (SASEMAR). El helicóptero de los Mossos ha localizado con la cámara térmica el cuerpo del hombre a las 16:59 horas en una zona que tiene unos tres metros de profundidad.

Una embarcación con personal de emergencias le ha acercado hasta la playa, donde efectivos del SEM le han practicado maniobras de reanimación cardiopulmonar que también han resultado infructuosas. El SEM ha activado apoyo psicológico para atender a la mujer y también ha desplazado dos ambulancias y el helicóptero medicalizado, y también se ha desplazado al lugar personal del Centro de Atención Primaria (CAP) de l'Escala. La playa de Riells de la Escala dispone de servicio de vigilancia y socorrismo y en el momento del suceso ondeaba la bandera verde.

Con estas dos nuevas víctimas son ya tres las personas que han muerto ahogadas este sábado en las playas catalanas, ya que un hombre de unos 70 años de edad ha perecido este mediodía en la playa de Garbí, en Calella (Barcelona).

Las tres nuevas víctimas mortales de este sábado elevan a 21 el número de personas que han muerto en las playas catalanas en lo que va de verano.