La agente de la Policía Local de Palma que ha denunciado haber sufrido acoso por su condición de homosexual por parte de su compañeros del cuerpo ha explicado este lunes durante el juicio que llegó un momento en que "pensaba" que la "iban a matar" ya que "en nada de tiempo" recibió un anónimo de muerte, intentaron forzar la puerta de entrada, le robaron la moto y marcaron el telefonillo de su casa con 'spray' negro.

La denunciante ha explicado que estos hechos ocurrieron después de que explicara los hechos que le habían estado sucediendo desde 2007, sin dar nombres ni cargos, en una radio local en 2016. La Fiscalía considera que estos actos estarían instigados por dos de los acusados, R.P. y A.J.

Durante su declaración en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma, la víctima ha explicado que puso en conocimiento el caso ante el subinspector R.E. pero este no hizo nada. "Se reía con ellos", ha explicado la denunciante para luego decir que "les daba cancha" y que intentó que se fuera "por la puerta de atrás".

Según ha dicho, este subinspector --a quien la Fiscalía le pide 4,6 años de cárcel-- estaba al corriente de todos los hechos. "Sabía lo de los huevos, que me bajaban el muelle --presuntamente le habrían modificado el amortiguador de la moto--, lo sabía todo", ha explicado la mujer que también ha dicho que le llegó a llamar "bollera de mierda" cuando le pidió que interviniera para que cesaran las hostilidades.

Asimismo, ha explicado que le "trababan como una basura" y que llegó a "naturalizar" y habituarse a que "la manera de relacionarse" con ella "era desde la burla y el insulto". "La manera de relacionarse era a través del acoso, el hostigamiento, el insulto y el abuso", ha añadido. Además, ha señalado que "se extendió una corriente de opinión en el cuartel que me hacía ver cómo una persona no válida para el trabajo".