El bombero español, Pablo Cano, que ayudó a cientos de refugiados en su llegada a Lesbos, ha muerto a los 34 años a causa de una grave enfermedad, según ha publicado el facebook de bomberos de Castilla y León.

"Adiós Pablo, la vida puede ser injusta de muchas maneras, tú hiciste lo posible por que esa injusticia no fuera tan severa con aquellas personas que lo necesitaron, y ahora se metió en tu vida de la forma más terrible. Nunca te olvidaremos, tus compañeros siempre te recordarán con cariño y respeto, y serás un ejemplo a seguir. Descansa en paz y orgulloso de haber sido la gran persona que fuiste", ha escrito en su muro de facebook la asociación sin ánimo de lucro de ayuda, intervención y rescate, G-Fire Bomberos CyL.

En plena crisis de refugiados, el bombero viajó a la isla de Lesbos para ayudar. Su objetivo fue detectar la llegada de pateras y asegurar su desembarco.

Sus compañeros de profesión, como Alfonso Mata, se han despedido de él a través de las redes sociales. "Hoy es un día triste. Vamos a despedir a un gran amigo que durante este año y medio, en el que ha luchado contra una enfermedad devastadora, siempre mantuvo una actitud tan positiva que era admirable. Carismático, gran persona, un luchador. Otra vez la vida tan injusta. No por el hecho de que a sus 34 años tuviese todas las ganas del mundo por vivir, como es normal, sino porque su mayor deseo en esta vida era poder ver crecer y cuidar de su querida hija Martina, que tanto le necesitaba", ha escrito Mata en su facebook.

Los bomberos de Medina del Campo también se han querido despedir del bombero fallecido: "Se nos ha ido unos de los nuestros. Nuestro más sentido pésame a la familia y a los amigos de Pablo Cano Riber. ¡Hasta siempre compañero!".