Oviedo

Muere un matrimonio con 45 minutos de diferencia tras 50 años juntos: "Fue una curiosa y romántica casualidad"

Cándida Cuervo y José Antonio García murieron el mismo día. Ambos fueron despedidos en la misma iglesia de Sograndio (Oviedo) en la que se casaron.

Matrimonio de ancianos

Matrimonio de ancianos Pexels

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El amor de Cándida y Pepe es digno de una película romántica con final feliz. Su relación demostró que la frase de las bodas "hasta que la muerte nos separe" puede ir más allá. La pareja contrajo matrimonio en 1970 en la Iglesia de San Esteban de Sograndio (Oviedo), el mismo lugar en el que se ha celebrado el funeral de ambos. Después de 52 años de casados y sin tener descendencia, Cándida y Pepe murieron con 45 minutos de diferencia.

El matrimonio vivía en Montecerrao, un barrio de Oviedo en el que se encuentra la residencia Ovida. Cándida murió en la residencia a las 13:30 horas con 89 años y, tan solo 45 minutos después, el corazón de Pepe dejó de latir en el Hospital Universitario Central de Asturias, donde estaba ingresado desde el viernes pasado.

Una historia de amor real

Cándida Cuervo González y José Antonio García Llana nacieron en Sorgandio y Villapérez, dos municipios separados por 18 kilómetros. Él era mecánico y Cándida hacía las labores del hogar. Al casarse, se instalaron en la calle Puerto Pontón del barrio ovetense de Teatinos, donde eran muy queridos. Aunque nunca tuvieron hijos, el vecindario les quería como a unos padres.

Este matrimonio asturiano era un apasionado de su localidad. El trabajo en el taller les quitaba mucha cantidad de tiempo y, después de jubilarse, no realizaron muchos viajes con el Imserso. Por ello, era más que común ver cómo Pepe, ya jubilado, conducía su coche con Cándida como copiloto.

El último adiós

El lunes, sus seres queridos se pudieron despedir por última vez de ellos. Nadie se imaginaba que su fallecimiento pudiese ser tan inminente y, además, con una diferencia de tiempo prácticamente nula.

Los últimos en despedirse de la pareja fueron los enfermeros y trabajadores de la residencia Montecerrao. Pepe ingresó aquí hace un tiempo debido a sufrir deterioro cognitivo, por lo que recibía atención especializada en todo momento. Cándida ingresó en la misma residencia el pasado 2 de enero, bastante delicada de salud.

El estado de Cándida empeoró el pasado viernes y, finalmente, falleció el domingo. Pepe, por su parte, comenzó a encontrarse mal a partir del fin de semana y tuvo que ser trasladado a las Urgencias del HUCA. El matrimonio falleció el domingo, Cándida en la residencia y Pepe, en el hospital. "Cuando llamamos para comunicar la muerte, lo primero que nos preguntaron era si había sido un accidente, pero en realidad fue una curiosa y hasta romántica casualidad", dijo la sobrina de los ancianos.

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