Los criminales aprovechaban las solitarias áreas de servicio para cometer los robos. Los ladrones distraían a los ocupantes de los vehículos pidiéndoles ayuda porque tenían las ruedas del coche pinchadas, y mientras los conductores estaban distraídos, los otros integrantes de la banda aprovechaban y robaban dinero u objetos de valor del interior del coche.

 

Los Mossos d'Esquadra comenzaron a seguirles la pista tras conocer un hurto en el área de servicio Empordà Sud en el mes de abril. La banda criminal robaba a los turistas grandes cantidades de dinero, algunos robos podían ascender a más de 10.000 euros. Los delincuentes invertían parte del dinero robado en coches de alquiler para cometer más delitos, podía invertir más de 6.000 euros.

Los agentes finalmente desarticularon a la banda criminal y se han realizado 43 detenciones. Los cinco integrantes han sido detenidos y el otro tiene un orden de llamada y búsqueda, el juez ha decretado a cuatro de ellos una orden de alejamiento en toda la AP-7.