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Miles de cartas sin entregar plagadas de datos personales en Mallorca: "Nos presionaban por entregar 1.200"

El sábado aparecieron en Mallorca miles de cartas sin entregar a sus destinatarios. Algunas contenían multas de hasta 6.000 euros por retrasos en los pagos.

Miles de cartas sin entregar plagadas de datos personales en Mallorca

Miles de cartas sin entregar plagadas de datos personales en Mallorca Pixabay

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Miles de cartas sin entregar se acumulan en torrentes y descampados de Palma de Mallorca. Detrás de esto, cientos de datos personales de personas a la intemperie y al alcance de cualquiera como datos bancarios, direcciones, nombres completos... Al parecer, el motivo de tal abandono resulta ser la presión de la empresa por cumplir con los ratios de entrega lo que ha provocado que algunos de los empleados se deshicieran de ellas.

Algunas personas afectadas denunciaban que se les estaban poniendo multas que nunca les habían notificado. De hecho, algunas de esas cartas incluyen hasta sanciones de 6.000 euros por acumulación de impagos. Todo se descubrió el pasado sábado y muestra la desorganización en la que se ha convertido el servicio postal de la isla que está subcontratado a la empresa Hispa Post.

El diario 'Última Hora' cita el testimonio de un extrabajador que trata de explicar lo que ha ocurrido y cómo han llegado las cartas hasta allí: "Nos presionaban por entregar cada día 1.200 cartas y multas. No lo justifico, pero entiendo que hubiera repartidores que tiraran las notificaciones a la basura".

Miles de cartas con datos personales

Todas esas multas se han localizado en el Torrente de Can Barberà y detrás del hipódromo de Son Pardo. Entre las cartas que se pueden encontrar hay recibos de todo tipo: desde recibos de luz y gas, facturas de compañías de telefonía... En cualquier caso, se trata de cartas que contienen datos personales que pueden ser comprometidos y dar más de un disgusto a sus propietarios si caen en manos equivocadas.

El exempleado relata también que era imposible clasificar en la oficina todas las cartas que llegaban y tenían que emplear tiempo extra fuera de horario e incluso repartir en sus vehículos privados. La Policía es la que se está encargando de recopilar y destruir toda esa correspondencia dado lo delicado de su contenido.

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