Marta Calvo

La madre de Marta Calvo en el juicio contra Jorge Ignacio P.J.: "Me ha robado a mi hija y me está robando mi duelo"

Marisol Burón, madre de Marta Calvo, ha recordado el que fue "el peor día de mi vida" en referencia a cuando los agentes le dijeron que el presunto asesino de su hija decía que la había encontrado muerta y la había descuartizado: "Eso una madre no lo tiene que oír".

Marisol Burón, madre de Marta Calvo

Marisol Burón, madre de Marta CalvoEFE

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Visiblemente emocionada y con el pesar de no tener todavía el cuerpo de su hija, Marisol Burón, madre de Marta Calvo ha declarado en calidad de testigo en el juicio contra Jorge Ignacio P.J.

Marisol ha relatado ante el jurado cómo se siente desde que su hija desaparición hasta el "peor día de su vida". El caso de Marta Calvo se remonta a la noche del 6 de noviembre de 2019, según ha explicado la madre esa noche su hija le mandó un mensaje y le dijo que estaba con un cliente en Manuel. Le envió la ubicación. "Me dijo que no me preocupara", ha afirmado la madre, quien ha asegurado que mantenía una relación y una comunicación "muy intensa y diaria" con Marta.

Marisol ha contado que su hija, de 25 años, decidió dedicarse durante un tiempo a la prostitución para reunir fondos con los que abrir un centro de belleza junto a su madre en Puçol (Valencia). "Usted no tiene que justificar eso", le interrumpió la presidenta de la sala, a lo que la madre ha respondido: "Es la verdad".

En la mañana del 7 de noviembre, al despertarse, Marisol Burón escribió varios mensajes a Marta pero no obtuvo respuesta y tampoco le contestaba a las llamadas algo que "era raro" pero pensó que era porque estaba dormida. A mediodía le volvió a mandar un mensaje y le pidió que le dijera algo porque estaba preocupada, pero tampoco obtuvo respuesta. Dejó pasar el día y el viernes por la tarde, día 8, acudió a Manuel, hasta la ubicación que le había enviado su hija.

"Este señor me abrió la puerta"

Cuando Marisol llamó a la puerta de Jorge Ignacio le preguntó por Marta: "Iba todo vestido, arreglado, con una cazadora y con las manos en los bolsillos, y me dijo con toda serenidad del mundo que no conocía a Marta."

"Me dijo que lo sentía mucho, pero no me miraba a los ojos. Él a mí no me miraba, miraba al señor mayor. Incluso me dijo que si no le creía que no estaba Marta, que podía entrar y verlo. Pero le contesté que no, que me fiaba de él". Para a continuación añadir: "Tengo esa pena de decir por qué no pasé, porque, igual, mi hija estaba todavía dentro. Si hubiera pasado igual mi hija estaba aún ahí."

Marisol regresó a su casa y el domingo se fue a la Policía a denunciar la desaparición. "El policía me dijo que mi hija, siendo lo que era, igual estaba en Palma o Ibiza y venía con 20.000 euros. Yo le contesté que eso nunca lo haría" y prosigue: "Al final me puso de mala gana una denuncia que tenía siete líneas y porque le insistí".

Marisol consiguió el teléfono de los dueños de la casa y éstos acudieron al lugar y le comentaron que la vivienda estaba alquilada a una mujer. "Estuve hablando con ellos y yo no veía las cosas claras con estas dos personas. Veía que no eran transparentes hablando. No me quisieron dar el nombre del hombre que había estado allí, solo me dieron el de su madre", ha señalado.

"Me ha robado a mi hija y me está robando mi duelo"

A los 21 días Marisol recibió una llamada de los agentes en la que le informaban que un hombre había acudido al cuartel asegurando que era él a quien buscaban: "Ese fue el peor día de mi vida" y explica: "cogí el teléfono y lo tiré al suelo. Me volví loca porque no podía creer lo que me estaban diciendo. Lo cogió mi marido y le contaron todo. Es muy fuerte que te digan que este señor se encontró muerta a mi hija y que la descuartizó. Eso una madre no lo tiene que oír. ¿Por qué ella? Mi hija era incapaz de hacer daño a nadie. Mi hija era bondad, ayudaba a todo el mundo y que te digan que están buscándola por contenedores de basuras... Esto no lo tendríamos que oír", ha insistido.

"A fecha de hoy no tengo a mi hija. ¿Por qué no tengo a mi hija?; ¿Por qué no dice dónde está? Solo quiero recuperarla. Ya no me la va a devolver nadie con vida pero me ha robado a mi hija y me está robando mi duelo", ha dicho Marisol. "No puedo vivir así. Esto es la muerte lenta para una madre. Quería morirme pero pensé... Si me muero, ¿mi hija qué? Tengo que hacerle justicia y aquí estoy. No vengo por venganza, sino por hacerle justicia", ha terminado.

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