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Coronavirus

Los sanitarios recuerdan cómo fueron los primeros días de la pandemia del coronavirus: "Era la guerra"

Un año después de confirmarse el primer contagio de coronavirus en España, los sanitarios recuerdan la angustia de los primeros días: "Fue una avalancha de pacientes".

Hace un año que los médicos y enfermeros de las unidades de cuidados intensivos empezaron a vivir el peor año que recuerdan. Un año desde que la pandemia del coronavirus se instaló en su día a día.

Hoy, 12 meses después de detectar el primer paciente COVID los sanitarios reconocen que ha sido una de las etapas más duras y estresantes.

Un año de coronavirus en las UCI

Raúl de Pablo es jefe de Medicina Interna en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. Este sanitario recuerda como fueron los inicios. "Fue una primera ola mucho más tsunami, una avalancha de pacientes donde tuvimos que habilitar zonas quirúrgicas".

No solo se dispusieron nuevos espacios sino que tuvo que hacerse en tiempo récord. "Pasamos de 34 camas de cuidados intensivos a 114 en 2 semanas", reconoce David Pestaña, responsable del área de Anestesia del Ramón y Cajal.

¿En qué estado ingresaban los primeros pacientes? Beatriz Martín, subdirectora de Enfermería del hospital madrileño explica que los enfermos "estaban malísimos y salías pensando cómo iba a acabar todo, qué sería de nosotros".

"Era la guerra"

La situación estaba aún lejos de mejorar. "A partir del tercer día ya no había incertidumbre, ya sabíamos a lo que veníamos, era la guerra". A esto se sumó otro problema, la escasez de herramientas para hacer frente a la enfermedad. "Esto hacía que estuvieras 2 o 3 horas con el EPI puesto".

La realidad es que estos profesionales nunca dejaron de hacer su trabajo y de enfrentarse a este virus. "Por eso caímos tantos. Era uno de los grandes temores que teníamos, no solo que nos contagiáramos nosotros sino transmitírselo a nuestras familias".

Uno de los momentos más complicados, la prohibición de visitar a los enfermos. "Cuando los pacientes se estaban muriendo tuvimos que empezar a transgredir algunas de esas normas de que no entrara nadie para que por lo menos que pudieran venir a despedirse, fue muy duro". Hoy, los sanitarios aplauden porque las vacunas han comenzado a abrir "una luz de esperanza y al final todo esto será una mala pesadilla".

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