Tras una primavera sin precipitaciones y un verano que ha comenzando con una ola de calor ha provocado que los pantanos estén ahora mismo al 56% de su capacidad, cuando el año pasado estaban por encima del 70%.

Los embalses tienen casi un 20% menos de agua que la media de los últimos diez años. Y las cuencas del Segura y la del Júcar son las que más preocupan debido a sus bajas reservas.

En España son más de 1.200 los embalses que garantizan el abastecimiento de agua durante el verano. Su diseño sigue siendo un referente, como lo es también su conocida como "torre de toma", la encargada de abastecer a más de cinco millones de personas.

"España es el quinto país del mundo y el primero de la Unión Europea en número de presas. A pesar de su impacto ecológico, su función es fundamental en años como este marcado por una importante falta de lluvias y temperaturas de récord", admite uno de los trabajadores de la presa de Atazar.

Las autoridades no contemplan la construcción de nuevos embalses a pesar de la demanda y apuestan por concienciar a la población de la importancia de un bien que cada vez es más escaso.