Una nueva moda ha llegado a nuestro país. Las tablas de surf eléctricas causan sensación en las playas españolas. Este nuevo invento se une al de las bicis o los patinetes, que hace ya más de un año revolucionaron con su llegada la vida de las dos ciudades más importantes de nuestro país.

Este nuevo invento ha revolucionado todo en lo que a la venta náutica se refiere. Y es que, ahora el viento y las olas han dejado de ser un elemento imprescindible para la realización del surf.

Hasta 60 km/h pueden alcanzar estos artilugios, que cuestan entre 4.000 y 20.000 euros. Se trata de tablas con una autonomía de batería, que ronda los 30 minutos, y que tardan dos horas en cargarse.

Además, pese a funcionar mediante un motor eléctrico se trata de tablas que no hacen ruido. Y que, evidentemente tienen un funcionamiento sostenible, es decir, no contaminan.

Ante el boom que ha tenido en España la aparición de estas tablas, las primeras empresas encargadas de su alquiler no han tardado en aparecer. Sin duda este será uno de los negocios del verano.