La DGT y la Guardia Civil recuerdan que conducir con chanclas puede ser peligroso y las multas pueden alcanzar los 100 euros.

Los expertos afirman que "una chancla puede separarse del pie, caerse, quedarse entre los pedales" lo que pone en peligro el control del vehículo.

Conducir en chanclas no está prohibido expresamente, pero atendiendo al artículo 177, del código de circulación "los conductores deberán estar en todo momento en condiciones de controlar su vehículo" un agente puede multar con hasta 100€.

Otro mal hábito que sucede a menudo en verano es poner una toalla sobre el asiento del coche para no mojarlo con el bañador, eso puede provocar el efecto submarino "que es que nos deslizamos por debajo del cinturón".

Sacar el brazo por la ventanilla también puede ser motivo de sanción para los conductores, al igual que comer al volante o llevar la sombrilla en la parte delantera.

Los agentes aconsejan que cumpliendo estas recomendaciones se evitaría muchos de los accidentes de tráfico en los meses de verano.