El ex tenista Boris Becker tiene a la venta una mansión en Mallorca de 26 hectáreas. Becker no vivía en ella y ahora está okupada. Miembros alemanes de una comuna hippie se han hecho con ella y se han afincado allí. El grupo lleva viviendo en la propiedad del tenista más de un año.

Los okupas, especialmente el alemán Georg Berres, quieren convertir la finca en un nuevo "paraíso del Edén" y lo están logrando, tal y como cuenta él mismo en una entrevista a Última hora.

No es la primera casa que okupa y asegura que tiene más sitios donde vivir pero que sin lugar a dudas la mansión es la mejor de sus opciones. Afirma también que acogen a todos los que quieran trabajar y vivir con ellos pero no contra ellos. Allí viven a su manera con todos los lujos que pueden permitirse. La energía corre por su cuenta pues ellos mismos han instalado placas solares y así consiguen tener luz y agua caliente.

La finca cuenta con piscina, pista de tenis, gimnasio y todo tipo de comodidades. El tenista la compró por un millón de euros y ahora está valorado por quince.

El alemán está consiguiendo todo lo que había soñado y no duda en compartirlo en sus redes sociales. Además Berres se considera el salvador de la finca ya que explica que cuando llegó las cosas estaban rotos y él, junto con sus compañeros, se encarga de arreglar el jardín y cuidar de la mansión.