La meteorosensibilidad afecta, sobre todo, a personas que son fácilmente alterables cuando cambia un rango del ambiente, como puede ser la temperatura, el viento o, incluso, las horas de luz.

El profesor de Psicología de la Universidad CEU San Pablo Fernando Miralles explica que con el calor las personas con este problema no duerme bien, están cansados y esto les lleva a estar "malhumorados". En el caso del frío, sin embargo, que está relacionado con las horas de luz, la gente meteorosensible está más "alicaída" y mucho más triste. En este sentido, es "casi peor" el frío porque la gente sufre 'tristeza-depresión'.

Para combatir estos problemas, los consejos son no injerir alcohol, estar hidratados y dormir bien.