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CRIMEN CASTRO URDIALES

La mujer que entregó la cabeza cocida de su marido habría pagado a un sicario y el cráneo era la prueba de su trabajo

Los restos del cadáver de Jesús María Baranda siguen sin aparecer. Ahora, la policía va a investigar el coche del hijo de la mujer que trabajaba como asistenta de la pareja y unos terrenos que la familia de Jesús tiene en Sámano.

Una de las líneas de investigación que está siguiendo la Guardia Civil es saber qué contenían los sacos de basura que la asistenta de la pareja tiró el pasado mes de febrero. Al parecer, estos sacos eran muy pesados y utilizó el coche de su hijo para moverlos. Ahora, los agentes le han reclamado que se presente en Castro Urdiales para examinar el vehículo.

Otra de las líneas de investigación está centrada en revisar unos terrenos que la familia del fallecido tiene en Sámano, ya que la pareja las había visitado en más de una ocasión. Se baraja que el cuerpo hubiera sido enterrado allí.

Según fuentes cercanas al fallecido, la hasta ahora única sospechosa, Mari Carmen, era una persona reservada, con familia en el Cuerpo Nacional de Policía y muy aficionada a las series de investigación criminal.

Se baraja que la mujer habría pagado 12.000 euros al sicario por asesinar a su marido y él le habría entregado el cráneo como prueba del trabajo hecho. Ella lo empaquetó y se lo entregó a su vecina. Al parecer, Mari Carmen sospechaba que era la amante de Jesús.

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