La ciudadanía española muestra un gran rechazo ante la posibilidad de volver a las urnas. Unas posibles elecciones son sinónimo de incomodidad en la calle.

Los españoles transmiten su indignación frente a unas políticas nada conciliadoras y manifiestan que "les están tomando el pelo". Muchos aseguran que ante esta supuesta situación que se presenta optarán por no votar.

Se trataría de la convocatoria de unas cuartas elecciones en tan solo 4 años y cada convocatoria tiene un coste de 180 millones de euros.