Suicidio

Un juzgado de Albacete reconoce como accidente laboral el suicidio de un empleado acosado

La jurisprudencia acepta el suicidio como accidente laboral cuando se produce en el propio puesto de trabajo pero cuando ocurre fuera es necesario probar la causalidad entre ambos sucesos. CC.OO ha conseguido probar uno de estos casos y se convierte en una sentencia pionera.

Un juzgado de Albacete reconoce como accidente laboral el suicidio de un empleado acosado, una sentencia pionera

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"Una sentencia pionera", así ha calificado este martes la secretaria provincial de Comisiones Obreras (CC.OO) de Albacete, Carmen Yuste, que anunciado que un juzgado de Albacete ha reconocido como accidente laboral el suicidio de un trabajador por el acoso que se sentía en su entorno laboral. La jurisprudencia acepta el suicidio como accidente laboral siempre y cuando se produzca en el propio puesto de trabajo, pero cuando ocurre fuera es necesario probar la causalidad entre ambos sucesos y la situación se complica.

El fatal suceso ocurrió en septiembre de 2017, un trabajador del Ayuntamiento de Albacete, graduado social y que era interino fijo, acabó quitándose la vida después de haber estado de baja desde el pasado año 2016 por "incapacidad temporal" al sufrir ansiedad por una situación de acoso en su puesto de trabajo, tal y como él mismo había explicado en el parte médico.

No le concedieron el cambio de departamento pese a ser acosado

Un año más tarde, la mutua le dio de alta porque consideraba que "no había problema en que se incorporase de nuevo en el Ayuntamiento", tal y como ha explicado Yuste en comparecencia ante los medios. Este hombre aceptó la propuesta de alta pero pidió trabajar en otro departamento por la incomodidad que sentía en su puesto habitual. La mutua no le concedió dicha petición y el trabajador volvió a presentar en 2017 una baja médica porque se sentía mentalmente incapacitado para seguir en la misma situación que ya había vivido con anterioridad.

La presión psicológica que el hombre sentía y la inestabilidad emocional que le habían provocado una ansiedad que empeoraba cada día acabó cediendo y supuso el fin de su vida el 24 de septiembre de 2017, justo un día antes de tener que reincorporarse a su puesto de trabajo.

En un principio, su mujer y su hija recibieron una pensión por viudedad pero no como "accidente laboral". Su suicidio no fue relacionado en un principio con su trabajo, algo que desde CC.OO denunciaron insistentemente y llevaron ante Tribunal.

Ahora, casi cuatro años después, la secretaría provincial de CC.OO ha conseguido ganar el juicio en el que se ha reconocido como accidente laboral el suicidio de este trabajador del consistorio de Albacete y se sitúa en lo que es una sentencia pionera para prevenir y proteger a los trabajadores en sus puestos de trabajo.

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