La juez que está llevando el caso Julen, el pequeño de dos años que murió tras caer a un pozo en Totalán, ha desestimado el informe presentado por la defensa del dueño de la finca. En este documento se apuntaba a que una de las piquetas usadas en las labores de rescate pudo ser la causa de la muerte del niño.

La magistrada descarta pedir más pruebas para seguir indagando en esta dirección. El informe preliminar de la autopsia dice que el pequeño falleció de un traumatismo cranoencefálico, y establece que las lesiones que presentaba se situaban en el lado izquierdo de la cabeza y en la frente, unas heridas mortales compatibles con la caída por el pozo y los golpes que el niño pudo darse contra las paredes del mismo.