Bebés intercambiados

La joven intercambiada al nacer pide 3 millones de euros de indemnización a La Rioja por el "daño moral"

El gobierno autonómico le ofrece 215.000 euros pero la denunciante pide 3 millones porque "el daño moral continuado no se puede cuantificar".

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El caso de las dos niñas que fueron intercambiadas a nacer en Logroño el año 2002 ha puesto contra las cuerdas al gobierno riojano. La denunciante, una de las afectadas que ahora tiene 19 años, quiere 3 millones de euros por "el daño moral continuado" que ha supuesto descubrir que su padre no era, en realidad, su padre biológico. Por el momento, La Rioja la ofrece 215.000 euros.

Este caso se descubrió gracias a que una de las afectadas denunció a quien creía que era su padre porque no le pasaba la pensión alimenticia y, en un giro de los acontecimientos, el caso salió a la luz. La otra familia lleva esperando 10 meses las pruebas de ADN que confirmen que esta joven es una hija, pero tal y como asegura la abogada de la familia, Alicia Redondo, "los resultados no van a descolocar".

Fue un error humano

Lo que verdaderamente descolocó al padre biológico fue precisamente la noticia: "Fue un shock", explica Redondo. Y no es para menos porque, de repente, un día como cualquier otro, la fiscalía le llamaba para avisarle de que le habían intercambiado a su pequeña a nacer. La consejera de Salud de la Rioja, Sara Alba, confirmaba el martes que "se trató de un error humano".

Las niñas nacieron con cinco horas de diferencia y fueron a la incubadora, a partir de ahí, su vida cambiaría para siempre. El abogado de la denunciante, José Sáez Morgan, explica que "cuando se produjo el intercambio de incubadoras a las cunas fue entregada a la madre que primero dio a luz", que no era la suya, sino la del otro bebé.

215.000 euros por el fallo

Por el momento, nadie sabe por qué ni cómo pudo pasar. En aquel momento ya existía un protocolo de identificación. Los sanitarios confirman que ahora sería prácticamente imposible. La matrona Isabel Salgado explica cómo se lleva a cabo el procedimiento en las habitaciones de las embarazadas: "La madre lleva una pulsera con un número y un código. Esa misma pulsera la lleva en el tobillo el recién nacido y, además, hay una pinza para el cordón umbilical con el mismo número".

El daño moral continuado no se puede cuantificar y el gobierno de La Rioja le ofrece a la denunciante de 19 años 215.000 euros de indemnización. Una cifra que para ella no es, ni mucho menos, suficiente y pide que la cifra ascienda a 3 millones.

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