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Violencia de género

Jacqueline Sauvage y el 'síndrome de la mujer maltratada'

El caso del asesinato del marido de Jacqueline Sauvage y la su condena a 10 años de cárcel desencadenó una ola de protestas y de malestar hacia el marco legal existente. La interpretación de la legítima defensa y el considerar el 'síndrome de la mujer maltratada' eran clave.

En todo el mundo se han dado casos similares. Mujeres maltratadas física y psicológicamente durante mucho tiempo que deciden acabar con la vida de su atacante en momentos en los que éste no supone una amenaza.

Es uno de los puntos conflictivos. En muchos casos no se considera legítima defensa porque en ese momento la mujer no está siendo atacada. Por eso, en Francia por ejemplo, después del 'Caso Sauvage', se presentó un proyecto de ley para que se reconociese el llamado 'síndrome de la mujer maltratada'.

¿Qué es el 'síndrome de la mujer maltratada'?

¿Qué es el 'síndrome de la mujer maltratada'? Este síndrome es aquél en el que la mujer llega a un bloqueo, a un estado mental de sumisión y de baja autoestima que le impide defenderse de su maltratador, por ejemplo, denunciándolo o huyendo de casa.

Este 'síndrome de la mujer maltratada' se utiliza desde hace años en el derecho anglosajón como atenuante.

En casos como el de esta mujer en EEUU, Bárbara Sheehan, que mató a su maltratador pero no fue condenada por asesinato. Solo declarada culpable por posesión de armas. Es una excepción. En la mayoría de los casos, estas mujeres cumplen penas de prisión por asesinato. También los que han tenido lugar aquí en Europa.

La referencia en Reino Unido es Sally Challen. En 2011 fue sentenciada por asesinar al que fue su marido por más de tres décadas. Era víctima de un incesante abuso emocional. En 2019 la condena pasó a ser por homicidio y el juez consideró que había cumplido su pena. Desde entonces se ha convertido en un símbolo por la justicia de las víctimas de violencia doméstica, una lacra que provoca que cada año una docena de mujeres sean encarceladas por asesinato.

En 1995 en Italia, Maurizio Gucci, heredero del imperio de la moda que todavía hoy lleva su nombre, fue asesinado a balazos por un sicario pagado por su mujer. Ella está ya hoy en libertad. En los dos últimos años, otras cuatro esposas han asesinado a sus maridos por motivos diversos, pero todas con el mismo sistema, a cuchilladas. No hay precedentes de indultos presidenciales y las cuatro acusadas esperan o cumplen sus condenas en la cárcel.

En Alemania hay que remontarse a 1981 para encontrarse un caso similar al de Jacqueline Sauvage, en naturaleza y en la forma en que dividió la opinión del país. Marianne Bachmeier disparó al asesino confeso de su hija de 7 años durante el juicio, en la sala del tribunal. La Fiscalía renunció a acusarla de asesinato y fue juzgada por homicidio imprudente a 6 años, de los que cumplió 3 años en la cárcel. El 40 aniversario del suceso ha reavivado la polémica sobre el 'Caso Bachmeier' y el grado de premeditación de sus actos. Ella murió después de 15 años y fue enterrada al lado de su hija.

La polémica sentencia impuesta a Jaqueline Sauvage generó una presión social tan intensa que el ex presidente de la República, François Hollande se vio obligado a ceder y a anunciar su indulto a través de un tuit y un comunicado del Eliseo. Nunca explicó su decisión personalmente.

Cuando Jacqueline Sauvage fallece, el verano pasado, François Hollande emite un comunicado en el que afirma que "la muerte de Jacqueline Sauvage es un doloroso recordatorio de un drama conyugal que había sacudido a la opinión pública. Muchas mujeres maltratadas se reconocieron en ella. Hoy, si me conmueve su desaparición, también sé que Jacqueline Sauvage murió en libertad", afirmaba también en un tuit en su pefil de Twitter.

Si quieres dejar tu opinión sobre el 'Caso Jacqueline Sauvage' y si consideras que fue víctima o culpable, puedes participar en esta encuesta que lanza Antena 3 Noticias.

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