Los expertos de la Brigada de Investigación de delitos tecnológicos de la Policía rastrean decenas de teléfonos para encontrar al primero que difundió el vídeo sexual de Verónica, la trabajadora de Iveco que se quitó la vida tras una crisis de ansiedad.

Para ello, va apedir a WhatsApp la información, pero no está claro si la empresa los facilitará. En ese caso, la policía deberá recorrer un camino más largo. Con una orden judicial podrá utilizar un programa informático de análisis forense que analiza los dispositivos.

Este programa permite conocer:

- El teléfono que lo grabó

- La fecha

- El tamaño del vídeo

- A quién se ha enviado

Es probable también que se pregunte a cada trabajador para saber si en algún momento lo han tenido en el móvil. Los agentes ya tienen el móvil de la víctima, cuando conozcan todos los datos podrían confirmar si existe un posible delito de extorsión y otro contra la intimidad.

El juzgado ha decidido investigar la causa.