Un hospital de Zaragoza intervino de urgencia a un hombre que aparentemente sufría un infarto. Lo que no sabían los médicos es que el informe del paciente se correspondía a otra persona. Por ello, el hospital deberá pagar al afectado una indemnización de 475 euros.

El año pasado más de 14.000 personas denunciaron haber sido víctimas de una negligencia médica. Casos como el de Desiré, a la que amputaron una pierna o el bebé que sufrió una parálisis cerebral durante el parto. Ese caso ha supuesto hasta la fecha la mayor indemnización de la historia de España: 3,3 millones de euros.