En la cárcel de Villena, en Alicante, un preso provoca un incendio en su celda. Los funcionarios acuden a apagar el fuego y cuando entran se lo encuentran desmayado por el humo. Estaba escondido con un cuchillo entre sus manos. Había quemado su colchón para apuñalar a los funcionarios cuando fueran a rescatarle.

Con estas imágenes los funcionarios de prisiones denuncian que se sienten desprotegidos. Dicen que falta personal y que eso está poniendo en peligro sus vidas y las de los presos. De hecho en 15 días han muerto 11 reclusos en las cárceles de Aranjuez, Soto del real, las Palmas, Villabona, Almeria. Unas muertes que podrían reducirse, según los funcionarios, si aumentasen las plantillas.

En Huelva, se ha presentado el caso de que la mitad del personal de enfermería fue envenenado al consumir café que contenía metadona.