Más de 40 hectáreas de superficie de alto valor ecológico han ardido este lunes en la zona de Arroyo de Calamocarro y Anyera en Ceuta, en el primer gran incendio del verano y uno de los mayores que ha sufrido la ciudad autónoma.

El incendio, según ha informado el Gobierno ceutí, se encuentra controlado, aunque todavía no se ha extinguido completamente como consecuencia del viento reinante en esta costa del estrecho de Gibraltar.

El fuego, que obligó a desalojar a una veintena de familias de casas de la zona y a un centro de internamiento de menores, se declaró sobre las 03.00 horas de la madrugada del lunes por causas que no han sido esclarecidas y se ha propagado rápidamente debido al fuerte viento de poniente, que dificulta las labores de extinción.

Las llamas afectan a una Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) y un Lugar de Interés Comunitario (LIC), por lo que el Grupo Los Verdes de Ceuta ha pedido al Ministerio de Medio Ambiente que exija responsabilidades al Gobierno ceutí.

Uno de los tres helicópteros que estaban actuando en el monte ya ha abandonado la ciudad, donde todavía permanecen los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que llegaron a Ceuta a las 11.00 horas.

La UME ha desplazado a Ceuta 58 efectivos y una veintena de vehículos de la base de Morón de la Frontera, tras solicitar su ayuda el Gobierno ceutí. Para luchar contra el fuego se han desplazado 47 efectivos del Servicio de Extinción de Incendios de Ceuta y se han utilizado tres helicópteros: uno del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, con una cuba de 4.500 litros de agua; otro de la UME; y un tercero e transporte y extinción con una brigada de refuerzo del plan contra incendios de la Junta de Andalucía (Infoca), que se ha desplazado desde Málaga.

El presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas (PP), ha explicado que la extinción dependerá de la evolución del viento y ha asegurado que hay un despliegue medios "suficiente" y "proporcionado" a la naturaleza del fuego. Juan Jesús Vivas ha reconocido que se ha vivido "una situación muy lamentable y muy dolorosa", aunque se ha felicitado de que no se hayan producido daños personales.

También ha resaltado la colaboración de Delegación del Gobierno y la Comandancia General, así como el apoyo de la Junta de Andalucía, que ha enviado una brigada de refuerzo del plan contra incendios (Infoca), que se ha desplazado desde Málaga. La veintena de familias que han tenido que ser desalojadas esta madrugada han regresado a sus hogares de forma paulatina.

Fuentes del Gobierno ceutí han explicado que estas personas fueron desalojadas por precaución debido a que la fuerza del viento podía provocar que las llamas alcanzaran sus hogares, algo que finalmente no ha ocurrido. Los que todavía permanecen alojados en un pabellón de la ciudad son los menores del Centro de Internamiento de Punta Blanca.

Las 40 hectáreas calcinadas suponen una de las mayores superficies que han ardido en la ciudad, aunque el pasado año fueron otras 70 hectáreas en otro incendio de grandes proporciones.