Puede parecer increíble pero es habitual en las aduanas de los aeropuertos. Pasajeros que intentan transportar animales muertos o alimentos podridos.

En el aeropuerto de Barajas, en Madrid, este miércoles han interceptado varios kilos de alimentos podridos. Estos están prohibidos en la Unión Europea porque están en mal estado y no han pasado ningún control de calidad.

Estos productos pueden generar enfermedades. Cada año se incautan cerca de cinco toneladas de comida en condiciones extrañas.