Hita (Guadalajara) es el mayor desierto demográfico de España pero tiene una razón para luchar contra la despoblación. Hace casi dos años, Hita consiguió entrar en el selecto grupo de los pueblos más bonitos de nuestro país.

Este nuevo sello ha traído consecuencias: se ha duplicado el número de turistas. Han pasado de 7.000 en el año 2016 a 15.000 el año pasado. "Además se han abierto dos nuevos alojamientos turísticos", añade Luis Trillo, de la Oficina de Turismo de Hita

El legado del Arcipreste, el festival medieval y su arquitectura, son algunos de los muchos atractivos de Hita. Pero esto no ha impedido que en diez años haya perdido un 25% de su población.

El distintivo del Pueblo más bonito de España "está sirviendo para mantener el pueblo, para que no seamos uno más de los pueblos que se quedan completamente desangelados", señala Antonio Murillo, teniente de Alcalde de Hita.

Luis es uno de los pocos jóvenes que viven en el pueblo, se dedica a elaborar quesos artesanos. Él es optimista: "con estas perspectivas que tenemos, aquí nos quedamos".

¿Es suficiente con los turistas y las expectativas de negocio? Consideran que no es bastante con que un pueblo sea bonito, ya que no hay colegio y el médico va una vez a la semana.