Un hombre ha perdido la custodia compartida de sus dos hijos menores al estimar la jueza que "pospone la propia salud de sus hijos a su tabaquismo". Los menores contaron al juez que tenían que soportar un "ambiente cargado de humo".

Fumar con tus hijos en un lugar cerrado equivale entre 60 y 150 cigarros al año para ellos. Y el padre que ha perdido la custodia compartida fumaba constantemente.

Los niños, de 10 y 13 años, le contaron al juez que "dormían en el mismo dormitorio en el que el padre no dejaba de fumar", según asegura la abogada de la madre.

Por este motivo la madre recurrió y la Audiencia Provincial le ha dado la razón. Dice la sentencia que el padre pone en peligro a los menores de forma irresponsable y sin mirar otra cosa que no sea su adicción.