Compartir piso

Estudiantes y personas mayores comparten piso durante el curso universitario

Varios estudiantes y personas mayores comparten piso durante el curso escolar. Se trata de una iniciativa solidaria para combatir la soledad y facilitar el alojamiento a los más jóvenes.

En resumen
  • Una de cada cinco personas mayores se siente sola
  • Una de cada cuatro personas mayores sufre depresión
Paola y Edelvina comparten casa durante el curso universitario

Publicidad

Personas mayores y estudiantes comparten piso. Se trata de una iniciativa solidaria para combatir la soledad en los más mayores, pero también facilitar el alojamiento a los más jóvenes.

Conviven durante el curso universitario, aunque las relaciones van más allá. Se trata del programa Convive. En España viven más de 8 millones de personas mayores de 65 años, de las cuales un 20% viven solas.

A pesar de este sentimiento de soledad, la mayoría prefieren estar en sus casas antes que trasladarse a una residencia. Por ello, este programa es una opción para que estas personas tengan una compañía, a pesar de ser independientes.

El programa lleva más de 25 años y, hasta ahora, han organizado más de 1.800 convivencias en diferentes comunidades autónomas. Solo en el último año han realizado 90 emparejamientos en la Comunidad de Madrid.

Un estudio del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto Carlos III indicó que uno de cada cinco mayores se siente solo y uno de cada cuatro sufre depresión. Por ello, esta es una de las soluciones para combatir esta soledad que sufren.

Para los jóvenes, se trata de una facilidad de encontrar vivienda para el curso universitario y compartir las tareas y los gastos del domicilio. Alquilar una vivienda si vives en otra comunidad puede convertirse en un gran gasto.

Paola y Edelvina

Es el caso de Paola, estudiante y 20 años, y de Edelvina, viuda y 86 años. Es uno de los cientos de alojamientos que está formado por una persona mayor y otra joven.

Mantienen momentos de charla, salen a comprar o pasan el rato jugando a juegos de mesa. Porque aunque cada una tenga su espacio personal para estudiar o ver la televisión, también tienen las zonas comunes donde pasan un rato agradable en compañía.

"Me ayuda a hacer todo con ese conocimiento que una persona joven no podría tener", explica Paola. Lo mismo dice Edelvina, ya que afirma que la joven es "inmejorable".

Las dos se dan compañía y se ayudan con las tareas del hogar. "Me siento muy acompañada", explica Paola. "Nos llevamos como abuela y nieta", afirma Edelvina.

Publicidad