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ROMPIENDO CON LO HABITUAL

El otoño llega este domingo, ¿será el último en el que atrasemos la hora?

El domingo, 23 de septiembre, da paso al otoño y dejamos de lado al verano. Las temperaturas bajan y la oscuridad de la noche se apodera de la luz. Sin embargo, esto podría cambiar si definitivamente nos quedáramos con el horario de verano yhiciéramos el cambio de hora que es habitual en octubre.

En la actualidad, unos 1.500 millones de personas en todo el mundo adelantan y retrasan sus relojes. El otoño es una de las estaciones en las que se efectúa ese cambio de hora. Se atrasan los relojes y pasamos del horario de verano al llamado horario de invierno. Este domingo entra el otoño. A las 03:54 de la madrugada del sábado arrancará el equinoccio de otoño y el último domingo de octubre podría producirse el que sería el último cambio horario.

La Comisión Europea propuso que el último cambio horario en la Unión Europea se produzca en marzo u octubre de 2019 y que a partir de ese momento no se puedan realizar más modificaciones.

"Es necesario acabar con el cambio de hora. Los Estados miembros deberán decidir por sí mismos si sus ciudadanos viven con la hora de verano o la de invierno, es una cuestión de subsidiariedad", manifestó el presidente del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker alegó que más del 80% de los 4,6 millones de ciudadanos que participaron en una consulta pública abogaban por eliminar los cambios de hora bianuales en el bloque comunitario.

Así, la Comisión Europea espera que cada país del club europeo notifique a más tardar en abril de 2019 su intención de aplicar la hora de verano o de invierno de forma permanente.

En España tiene las de ganar el horario de verano ya que se preferiría más luz por las tardes que es cuando las personas disfrutan de su tiempo libre que por las mañanas, puesto que se pasan las horas en el trabajo. Si el horario de verano ganara, el 'terrible' otoño que llega tras el verano y nos devuelve a la "realidad"no sería tan terrible ya que al salir del trabajo se continuaría disfrutando de la luz del día en lugar de la oscuridad de la noche que nos traen el otoño y el invierno.

También se dejarían atrás los problemas de somnolencia que conllevan los cambios horarios ya que nos afectan como si se tratara de un jet lack: cansancio, somnolencia, falta de ubicación o falta de concentración. Aunque son síntomas que poco a poco van desapareciendo en cuanto nuestro organismo se va adaptando a la nueva rutina horaria.

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