Desde octubre de 2015, todos aquellos que quieran tener la nacionalidad española deben superar, entre otros requisitos, un examen de conocimientos constitucionales y socioculturales de España. La prueba, elaborada por el Instituto Cervantes, evalúa, por medio de distintas tareas, el conocimiento de la Constitución y de la realidad social y cultural españolas.

El examen consta de 25 preguntas de selección múltiple (3 opciones de respuesta cerrada), o de verdadero/falso, de las que hay que contestar correctamente un mínimo de 15 en un tiempo máximo de 45 minutos poder jurar la Constitución.