La madre de Laura, la mujer que perdió la vida en París alcanzada por los efectos de la potente explosión que destruyó una panadería en el centro de París, se queda "con lo bueno" que ha vivido con ella. "Quiero recordarla de esa manera", ha reconocido Dolores Nombela ante las cámaras de Antena 3 Noticias.

Laura, de 38 años, tenía tres hijos y había acudido a París ilusionada después de que su marido le diera la sorpresa de esa escapada romántica a la capital francesa. Trabajaba de cajera en un supermercado de Toledo y vivía en un pequeño pueblo cercano.

En cuanto a la repatriación del cuerpo, la mujer cuenta que les han informado de que tardarán 10 días. "Aquí tiene su familia y queremos estar con ella. Yo soy su madre y me gustaría estar con ella".