Castilla y León

Encuentran un diente humano en una napolitana de chocolate importada de Francia

Francia deberá investigar lo ocurrido para conocer las causas exactas de cómo un diente pudo llegar hasta el bollo y, seguidamente, a la boca de un consumidor castellanoleonés.

Un consumidor encuentra un diente humano en una napolitana de chocolate importada de Francia

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Una napolitana. Ese delicioso manjar de chocolate y hojaldre que para muchos es el desayuno ideal. Lo normal sería disfrutar de cada mordisco. Pero, ¿ Y si entre bocado y bocado, tropiezas con algo? Un "cuerpo extraño". Concretamente, con un diente humano. Es lo que le ha ocurrido a un castellanoleonés esta misma semana mientras comía este bollo importado desde Francia.

Así aparece notificado en el Sistema de Alertas Rápidas de Alimentación de la Unión Europea (RASFF) con fecha del 6 de octubre. "Cuerpo extraño (diente humano) en masa de chocolate congelada procedente de Francia", alertan tras la queja del consumidor.

Lo que ocurrirá ahora, además de las disculpas a esta persona, es aún un misterio. Lo que es seguro es que serán las autoridades francesas, por ser un productor importado desde su país, las que deban tomar cartas en el asunto. ¿Cómo ha llegado un diente al interior de una napolitana? ¿Qué ocurrió en en la planta de producción?

De dientes humanos a gafas graduadas

Parece que lo de encontrar objetos o cuerpos extraños en productos de consumo cotidiano se ha convertido en algo llamativo en nuestro país en los últimos meses. En abril de este mismo año, también nos sorprendió la noticia de que una joven gaditana encontró unas gafas en el interior de una bolsa de patatas fritas.

Lo cierto es que suena a 'fake' pero no es así. Las autoridades sanitarias también confirmaron el suceso. En este caso, la propia empresa implicada, se lo tomó a risa. "¡Hola! Antes que nada, te pedimos disculpas. Nuestras patatas fritas están tan ricas ¡porque tienen duende! Las gafas son de Manolito, te intentaremos mandar una foto suya y una caja de nuestros productos. Sin sus gafas no ve nada, pero tú disfrutarás de nuestras patatas", comentaron a Paula, la joven que las encontró.

Aunque lo cierto es que, risas a parte, este tipo de situaciones son una grave negligencia que puede poner en riesgo la salud del consumidor.

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