El movimiento antivacuna en animales, la práctica de no vacunarlos, está en auge. Empezó en Estados Unidos y Australia, y ha llegado hasta España. Expertos recuerdan que las vacunas es la única manera de erradicar aquellas enfermedades que no tienen otra cura.

Además, no solo sirven para inmunizar a los animales, sino también que evita las enfermedades pasen también a los humanos. Se teme que, por esta práctica, haya un aumento de los casos de rabia. Cada año, en nuestro país, se registran unas 6.000 personas afectadas por la enfermedad.