HAN PASADO CUATRO AÑOS

El Madrid Arena funciona con normalidad tras la tragedia, pero con seguridad reforzada para eventos multitudinarios

La catástrofe del Madrid Arena supuso un punto de inflexión en la seguridad de los edificios públicos. Ahora se controla de forma exhaustiva el aforo en cualquier evento. El ayuntamiento es el que controla la venta de las entradas en lugar de empresas privadas.

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Han pasado ya cuatro años del accidente del Madrid Arena, ahora ya funciona con normalidad y se ha reforzado la seguridad para eventos multitudinarios.

En la fiesta de Halloween de 2012 tenían permiso para un aforo máximo de 10.600 personas, pero se llegaron a vender hasta 17.000 entradas.

El recinto se saturó de gente, los pasillos de evacuación se colapsaron, los jóvenes intentaban salir y los otros querían entrar.

A partir de las 2 de la madrugada miles de jóvenes llenaron el escenario del Madrid Arena. A las 3.32 horas se desató la tragedia, escaleras y pasillos quedaron colapsadas y allí fallecieron las cinco jóvenes.

Los vigilantes y otros jóvenes intentaron ayudar a los que están atrapados. Y cuando los servicios de emergencia llegaron se encontraron un escenario peor del que imaginaron.

Este suceso supuso un punto de inflexión en la seguridad de los edificios públicos. Algunos se cerraron para mejorar las infraestructuras y se controla de forma exhaustiva el aforo en cualquier evento. A partir de entonces es el ayuntamiento el que controla la venta de las entradas en lugar de empresas privadas.

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