Anoche, el calor y el viento dificultaban las tareas de extinción del fuego que comenzó el viernes en Almorox (Toledo) y se extendió a los términos municipales de Cenicientos y Cadalso de los Vidrios, en la Comunidad de Madrid.

El incendio de los términos municipales de la comunidad madrileña está "contenido" con un solo foco abierto en la zona de Peña Cenicientos y sin que avance, pero ha calcinado ya casi 3.300 hectáreas, 2.500 de ellas en la región madrileña.

Según Emergencias Comunidad de Madrid 112, la situación es "mejor" que la de ayer, sobre todo por el descenso de las temperaturas en este lunes y las "últimas descargas de los medios aéreos" certifican que la "situación sigue mejorando". Al amanecer reanudaron su trabajo de forma intensa 14 medios aéreos, helicópteros e hidroaviones, de las comunidades de Madrid y Castilla-La Mancha.

En la lucha contra el fuego en estas autonomías participan unos 500 profesionales de las tres administraciones, tanto los bomberos de la Comunidad de Madrid y de Castilla-La Mancha, como efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con 49 medios terrestres y 14 medios aéreos, entre helicópteros e hidroaviones.

Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el incendio de Gavilanes trabajan cuatro helicópteros y un avión de comunicaciones y observación, mientras que para apoyar las labores de extinción en el incendio de Cenicientos en Madrid han sido enviados tres aviones anfibios de gran capacidad, un helicóptero Kamov y otro avión de comunicaciones y observación.

El fuego, en cuya extinción trabajan 500 profesionales con 49 dotaciones terrestres, no avanza en los dos sectores en los que permanece activo (zona este de Cadalso de los Vidrios a Villa del Prado, y zona oeste de Cenicientos). Mientras, en el sector este, en la ladera sur de la peña Cenicientos, los bomberos vigilan de forma especial un área donde hay un nido de águila imperial para que no se vea afectado.