Millones de personas en todo el mundo acuden a a las pseudoterapias para curar enfermedades. Algunos las utilizan para curar cáncer, sida o autismo. El Ministerio de Sanidad ha informado de esta realidad.

En el punto de mira se encuentra ahora el clorito de sodio. Se utiliza para fabricar folios de papel, pero beberlo puede ser peligroso para la salud. Provoca vómitos, diarreas, incluso fallos renales.

Josep Ramires acumula casi 700.000 euros en multas por promocionar el clorito de sodio, vulgarmente cloro, para curar enfermedades. Un colectivo de afectados recogió firmas para pedir una investigación.

En 2010 se prohibió su uso con fines terapeúticos. Pero se sigue vendiendo y promocionando. Más de cuatro millones de resultados aparecen cuando buscamos en Internet cómo adquirirlo.