Día del Gazpacho 2021

Diferencias entre salmorejo y gazpacho, ¿cuál es mejor?

El verano ya está aquí y nada mejor para refrescarte que un gazpacho o salmorejo bien frío. ¿Quieres saber en qué se diferencian estas dos preparaciones y cuál es la mejor opción? Te lo contamos aquí.

Día del Gazpacho 2021: Diferencias entre salmorejo y gazpacho, ¿cuál es mejor?

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Con la llegada del verano lo que más apetece son comidas frescas que no solo te mantengan hidratado, sino que también sean ligeras. En el medio del calor, las sopas frías como el salmorejo y el gazpacho entran que da gusto. Aunque es de conocimiento popular que ambas preparaciones son a base de tomate ¿cuáles son las diferencias entre el salmorejo y el gazpacho?, ¿cuál es la mejor de las dos?

Este 21 de julio, día internacional del gazpacho, te contamos cuáles son las diferencias entre estos dos platos de origen andaluz; y te daremos una receta clásica para que la pongas en práctica y sorprendas a toda tu familia.

Día internacional del gazpacho: ¿Por qué se celebra el 21 de julio?

El gazpacho es una receta centenaria que ha cogido fama internacional en las últimas décadas gracias al turismo. Aunque no hay una razón exacta de por qué se conmemora el 21 de julio (más allá de ser uno de los meses más calurosos del año) estamos encantamos de poder celebrar su refrescante existencia.

El gazpacho se ha convertido en el plato estrella del verano en los hogares españoles, aunque actualmente se puede disfrutar de su sabor durante todo el año. Es una gran fuente de vitaminas, minerales, fibra y licopenos (un antioxidante natural presente en el tomate), además es conocido por ser un hidratante natural y una preparación muy sana debido a sus ingredientes.

Se considera una elaboración andaluza porque así trascendió al resto de las regiones de España. Aunque en esta región también se toman los gazpachos blancos (que no contienen tomate), y los verdes. También existen los gazpachos manchegos o galianos, consumidos en La Mancha y la Serranía de la Cuenca, que se sirven calientes y encima de una torta de pan sin levadura.

4 diferencias entre el gazpacho y el salmorejo

Textura. Solemos pensar que el gazpacho y el salmorejo son sopas frías, pero en realidad este último es una emulsión. Al gazpacho se le añade agua, por lo que es más líquido y se puede beber en un vaso o tazón. Por su parte, el salmorejo es más espeso porque se utiliza más pan en su elaboración y presenta una textura consistente, como la de una crema, lo que obliga a comerlo con cuchara.

Ingredientes y cantidades. Aunque comparten ingredientes en común (pan, ajo, tomate y aceite de oliva), al gazpacho se le agrega pepino, pimiento y vinagre. Las cantidades de los ingredientes también marcan la diferencia, ya que en el salmorejo las cantidades de pan y aceite son mayores, mientras que en el gazpacho se agrega mayor cantidad de vinagre y agua.

Guarnición. En el salmorejo la guarnición es obligatoria, mientras que en el gazpacho no. La emulsión va acompañada de huevo duro, lonchas de salmón ahumado, trozos de jamón serrano o picatostes. El gazpacho puede tener pequeños trocos de cebolla, pepino, pimiento o tomate.

Variaciones. El salmorejo prácticamente no acepta variaciones, mientras que el gazpacho tiene infinidad de versiones que incluso pueden incluir frutas como el melón, la sandía o las fresas.

La realidad es que el gazpacho no es mejor que el salmorejo ni viceversa. Las dos preparaciones son una excelente opción llena de nutrientes y sabor, que te ayudarán a soportar los días más cálidos del verano. ¡Todo depende de tus gustos!

Receta del gazpacho clásico

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda que, aunque hay gazpachos y salmorejos de excelente calidad en los supermercados, lo mejor es hacer una elaboración casera. Por eso, recomienda la siguiente receta clásica:

Ingredientes

- 2 kg de tomates maduros

- ½ cebolleta

- 2 pimientos verdes alargados

- 1 pimiento rojo maduro

- 1 pepino pelado

- Un puñado de miga de pan (dependerá del espesor que desees)

- 2 dientes gordos de ajo

- Sal al gusto

- Un chorrito de aceite de oliva virgen

- 25 cc de vinagre de vino (o más, según tus gustos)

Preparación

En un recipiente ponemos los ingredientes lavados, troceados y sin semillas. Majamos el ajo con la sal. Mezclamos todos los ingredientes y dejamos macerar (al menos por 12 horas en la nevera).

Sacamos y trituramos con una batidora. Colamos o usamos el pasapuré para eliminar impurezas. Rectificamos sal y agua si es necesario. Guardamos en el frigorífico hasta el momento de servir, acompañado de daditos de los ingredientes (pimiento, cebolla, pepino, pan y tomate). Al momento se servir se recomienda utilizar un plato hondo sopero o en un cuenco de barro, ya que permite mantener mejor la frescura.

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