TENÍA UNA FUERTE ESTRUCTURA EN VARIOS PAÍSES

Detienen a 12 personas y liberan a cuatro mujeres a las que prostituían y sometían a rituales de vudú

La organización sometía a las mujeres a rituales de vudú-yuyú que consistían en obligarlas a comerse un corazón crudo de pollo mientras bebían whisky y les arrancaban uñas y vello púbico. La organización estaba integrada por ciudadanos nigerianos y era liderada por una pareja asentada en Torrelavega, que controlaba las ramificaciones de la red

Un coche de Policía Nacional en una imagen de archivo

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La Policía ha detenido a 12 personas en una operación en España y Reino Unido en la que ha liberado a cuatro mujeres a las que prostituían y sometían a rituales de vudú-yuyú que consistían en obligarlas a comerse un corazón crudo de pollo mientras bebían whisky y les arrancaban uñas y vello púbico.

Se trata de una operación contra la trata de seres humanos de la Policía Nacional en colaboración con Europol, la National Crime Agency (NCA) de Reino Unido y la NAPTIP de Nigeria.

La organización estaba integrada por ciudadanos nigerianos y era liderada por una pareja asentada en Torrelavega (Cantabria) que se encargaba de controlar las cuatro ramificaciones de la red existentes en diferentes lugares de la geografía española, informa la Dirección General de la Policía.

La organización estaba perfectamente jerarquizada con un claro reparto de tareas y tenía una fuerte estructura en España, Reino Unido, Italia, Libia, Níger y Nigeria.

La Policía ha detenido a 12 personas en una operación en España y Reino Unido en la que ha liberado a cuatro mujeres a las que prostituían y sometían a rituales de vudú-yuyú que consistían en obligarlas a comerse un corazón crudo de pollo mientras bebían whisky y les arrancaban uñas y vello púbico.

Se trata de una operación contra la trata de seres humanos de la Policía Nacional en colaboración con Europol, la National Crime Agency (NCA) de Reino Unido y la NAPTIP de Nigeria.

La organización estaba integrada por ciudadanos nigerianos y era liderada por una pareja asentada en Torrelavega (Cantabria) que se encargaba de controlar las cuatro ramificaciones de la red existentes en diferentes lugares de la geografía española, informa la Dirección General de la Policía.

La organización estaba perfectamente jerarquizada con un claro reparto de tareas y tenía una fuerte estructura en España, Reino Unido, Italia, Libia, Níger y Nigeria.

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