Los Mossos d'Esquadra han detenido a la primera banda criminal que actuaba simultáneamente en autopistas catalanas y en el aeropuerto de Barcelona robando a turistas.

En total han detenido a cuatro personas acusadas de, al menos, nueve hurtos sin violencia, en los que obtuvieron un total de 10.000 euros en metálico, divisa extranjera y objetos de valor que llevaban los turistas. De los cuatro detenidos, de origen serbio y kosovar de entre 40 y 50 años, uno de ellos actuaba solo de forma puntual. Los Mossos d'Esquadra buscan a otros dos implicados que han conseguido fugarse.

Uno de los detenidos cuenta, además, con un delito de quebrantamiento de condena, debido a que se saltó una orden de alejamiento de la autopista AP-7 impuesta anteriormente.

Los detenidos, con varios antecedentes policiales por hurtos, actuaban en las áreas de servicio de la AP-7, C-31 y el Aeropuerto BCN- El Prat, con el objetivo de diversificar el lugar donde delinquían para dificultar su localización. Además, invirtieron 2.000 euros en vehículos de alquiler con los que cometían los hurtos y garantizaban una fuga rápida.

El 'modus operandi' del grupo criminal consistía en distraer a las víctimas para sustraerles sus efectos personales. Los afectados siempre eran turistas, personas solitarias o grupos de dos o tres que estaban en vehículos parados en gasolineras o en los aparcamientos del aeropuerto cargando o descargando maletas u otros efectos personales.

 

Los autores se dividían las funciones: uno de ellos conducía el vehículo en el que escapaban, mientras los otros dos se intercambiaban el rol de distraer a la víctima y el de sustraer los efectos personales.