El horario "extenso" y "poco flexible" de un camarero extremeño le ha llevado a perder la custodia compartida de sus hijos ya que puede suponer una "dificultad" en el cumplimiento de sus "deberes parentales", por lo que resuelve conceder la custodia monoparental a la madre. Esta jornada laboral habría propiciado que, en "numerosas ocasiones", los niños no pudieran acudir al colegio porque el padre se quedó dormido.

El sector hostelero se ha posicionado contra esta decisión y el padre asegura que "cualquiera puede cometer un error" y "quedarse dormido". Asimismo, insiste en que sus padres y sus hermanas pueden cubrir sus ausencias y que, en un futuro, "acomodará su trabajo para hacerse cargo" de sus hijos. La sentencia es firme y no cabe recurso, aunque deja la puerta abierta por si en un futuro las condiciones laborales del hombre cambiaran.