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Niñas desaparecidas en Tenerife

Cronología de la búsqueda de Anna y Olivia, las niñas desaparecidas en Tenerife

El cuerpo sin vida encontrado en Tenerife, a falta de la autopsia, es el de Olivia, la menor desaparecida junto a su hermana Anna.

Desde el primer día la Guardia Civil la calificó como desaparición inquietante. La geolocalización de móvil les situaba en el mar. El peor escenario posible. En el barco los investigadores encuentran restos de sangre que pertenecen al padre de las niñas desaparecidas en Tenerife, Tomás Gimeno, pero ni rastro de Anna y Olivia. Hasta 4 veces los agentes registran su casa. El día 10 de junio, el buque oceanográfico que busca a las pequeñas localiza en las profundidades el cuerpo de Olivia. Está es la cronología de la desaparición.

Cronología de la búsqueda de las niñas en Tenerife

Han sido más de 40 días de búsqueda. El 27 de abril, Tomás, padre de Anna y Olivia, no devuelve a sus hijas a su madre, Beatriz. Según la investigación policial, el 28 abril el padre zarpó del puerto de la marina de Tenerife, donde tiene atracado un barco.

Un día después, el 29 abril, aparece flotando una silla infantil de retención en vehículos perteneciente a una de las niñas. Un día después, la Guardia Civil comunica el hallazgo de restos de sangre en la lancha del padre.

En los diferentes registros en la casa de Tomás Gimeno los investigadores no encuentran restos biológicos de las pequeñas. La madre está convencida de que todo forma parte de un plan de huida. Aunque esa hipótesis pierde fuerza para los investigadores: No hay movimientos en sus cuentas bancarias, ni un solo testigo y tampoco parece que haya un complice que le ayudara a escapar.

Búsqueda internacional

Se activa la búsqueda internacional. Pueden haberse fugado a Sudamérica. Y se sigue la pista a un velero sospechoso. Según su entorno, Tomás nunca aceptó la separación. Hace unos meses en un restaurante, agredió a la actual pareja de Beatriz.

Llegada del sonar

El 17 de mayo, la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, comunica que se incorporarán un sonar y un robot submarino a la búsqueda de las niñas desaparecidas en Tenerife. Dos semanas más tarde, el buque oceanográfico Ángeles Alvariño comienza la búsqueda en el fondo marino.

El pasado 7 junio el sonar localiza una botella de oxígeno y una funda nórdica en la zona donde fue hallada la embarcación de Tomás, padre de las niñas desparecidas en Tenerife. Al día siguiente, se confirma que los objetos pertenecían al padre.

Inicio de la búsqueda

Todos los indicios apuntaban una y otra vez aquí, al mar. El punto de partida de la investigación. Poco antes de su desaparición, Tomás Gimeno pasa la tarde con sus hijas, en su casa. Eran las 18:00 horas.

Las deja en casa de los abuelos y se va al puerto a poner en marcha su embarcación. A las 19:30 horas recoge a las niñas y se despide de sus padres. A las 21:30 horas llega al puerto de Santa Cruz. Las cámaras de seguridad le graban. Tomás está solo.

Descarga 6 petates y bolsas del coche a su embarcación. Hizo hasta 3 viajes del coche a la lancha. Tomás va muy cargado. Y zarpa. A las 23:30, dos horas mas tarde regresa a puerto. La Guardia Civil le para a la entrada del muelle por saltarse el toque de queda por el coronavirus. Al revisar la lancha no encontraron nada.

Nervioso, el padre de Anna y Olivia se acerca a una gasolinera a comprar una batería de móvil. Tomas zarpa de nuevo a las 00:30 horas. Manda mensajes de despedida a su familia y amigos. A la 01:00 de la madrugada habla por teléfono con su expareja, Beatriz.

Es su última amenaza. No volverás a ver a las niñas nunca más y a mí tampoco. Beatriz en ningún momento escucha a sus hijas. La lancha de Tomás aparece a la deriva a 15 millas del puerto del que partió. Ni rastro del padre ni de sus hijas.

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