Crecida del Ebro

La crecida del Ebro se estabiliza en Zaragoza y la preocupación se traslada a la Ribera Baja

La UME continúa trabajando sin descanso para evitar las consecuencias de la crecida del Ebro.

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En Zaragoza, la crecida y el nivel del Ebro se mantienen. El agua está disminuyendo tras llegar al punto más alto la pasada noche con una altura de 5 metros y 70 centímetros. La tendencia en la capital a ahora es descendiente y parece que ya ha pasado lo peor.

Ahora, todas las miradas están puestas en las localidades de la Ribera Baja del Ebro.

Durante el punto máximo de la crecida en la ciudad de Zaragoza, el agua ha inundado parques y calles. Se han cortado carreteras y varios barrios han quedado incomunicados. La intensidad del agua ha llegado a los 2.000 metros cúbicos por segundo. Desde la capital aragonesa ya esperan a que el río regrese a su cauce.

Pese a que la crecida del Ebro a su paso por Zaragoza al final ha sido menor de los esperado, el agua ha cubierto más de 3.000 hectáreas de huerta en la capital.

Preocupación en la Ribera Baja del Ebro

Ahora el peligro por la crecida del Ebro se traslada a los municipios de la Ribera Baja como Villafranca, Gelsa, Pina de Ebro y el embalse de Mequinenza.

En Pina de Ebro ya han sufrido las consecuencias de las riadas. Lo positivo ha sido que desde la localidad han tenido tiempo para prepararse e intentar contener el cauce del río.

La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha trabajado durante toda la noche para intentar contener el cauce. En Pina de Ebro se espera que la crecida alcance su máxima sobre las 15:00 horas.

En la localidad de Gelsa, la máxima llegará al final del día, según ha podido señalar María Luisa Moreno, jefa de Hidrología de la Confederación Hidrográfica del Ebro. La Confederación ha declarado que los embalses de Mequinenza (Zaragoza), Ribarroja (Tarragona) y Flix llevan evacuando agua desde hace 10 días por las previsiones de la crecida del Ebro para dejar espacio al caudal.

Villafranca ya supera los niveles de crecimiento registrados en abril de 2018 (6 metros de altura), el caudal del Ebro se sitúa en los 8,66 metros de altura.

A lo largo del día, el Presidente de Aragón, Javier Lombán, visitará varios municipios de la Ribera Baja para conocer las afecciones de la crecida del Ebro.

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