Es época de vacaciones y las carreteras se llenan de vehículos buscando un lugar donde pasar esos días libres. Pero ponerse al volante es siempre un riesgo, además el papel del copiloto puede ser clave.

La presencia del copiloto en carretera puede llegar a reducir la siniestralidad en carretera un 35%, según varios estudios. El comportamiento psicológico de la persona que no lleva el coche es a veces determinante en el conductor. Para bien y para mal.

Los copilotos más peligrosos son los jóvenes entre 18 y 29 años, pueden generar en el conductor ansiedad. Algunos conductores reconocen que alguna vez se han puesto nerviosos cuando el copiloto les ha dado indicaciones o no se ha comportado debidamente durante el viaje.

Además, en caso de accidente el copiloto se lleva la peor parte. El riesgo de fallecer aumenta en un 17% si eres copiloto o un 37% de sufrir heridas graves.