Accidente Adamuz

La conversación entre Emergencias y Atocha revela que se tardó 16 minutos en comunicar el accidente del Alvia en Adamuz

Llamadas internas, testimonios de supervivientes y registros oficiales revelan que durante minutos se habló de frenazos y no de descarrilamiento.

La conversación entre Emergencias y Atocha revela que se tardó 16 minutos en llamar

Publicidad

El Ministerio de Transportes tardó 16 minutos en comunicar al 112 de Emergencias que el tren Alvia sufrió un accidente el pasado domingo en Adamuz.

En ese intervalo, los centros de coordinación, los agentes desplegados y los propios pasajeros no tuvieron una imagen clara de que había dos trenes afectados ni de la gravedad real del accidente.

Primer aviso desde la vía

A las 19:45 horas, Atocha recibe la primera llamada del maquinista de Iryo. "Acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz", comunica. El aviso activa de inmediato las comunicaciones internas y Atocha contacta con el Alvia, que circulaba por la vía contigua.

Ese segundo maquinista se baja del convoy junto a otros dos pasajeros y camina unos dos kilómetros para comprobar qué ha ocurrido. En ese momento se convierten, según los relatos internos, en "los ojos de Atocha" sobre el terreno.

Dos trenes implicados

Casi al mismo tiempo, Atocha recibe una segunda llamada del Iryo y la primera del Alvia, alertando de que también ese tren tiene problemas. Es entonces cuando los testimonios de los supervivientes del Alvia cobran relevancia.

"Veíamos las luces de emergencias a lo lejos, pero no se acercaban al tren", relatan, remarcando: "Veíamos y decíamos: 'Ya vienen', pero no venía nadie".

Ante la falta de ayuda, un viajero del Alvia, José María, decide bajar del tren y caminar hacia las luces. "Les digo que vengo del otro tren", explica al encontrarse con una patrulla de la Guardia Civil. Según su testimonio, los agentes desconocían que hubiera un segundo convoy accidentado.

Información fragmentada

"Hoy sabemos que Renfe informó a Emergencias Madrid que había dos trenes. Esta es la llamada, a las 20:01 horas", afirma José María. Sin embargo, en las primeras comunicaciones entre Renfe, ADIF y los servicios de emergencias se hablaba de un frenazo, no de un descarrilamiento.

Los registros difundidos por el Ministerio de Transportes muestran que, a las 19:57 horas, se comunica internamente que el Alvia podría tener heridos "por una frenada", sin confirmar la gravedad ni el alcance del accidente. No es hasta pasados esos primeros 16 minutos cuando la información empieza a clarificarse.

La llegada de los servicios de emergencia

El dispositivo sanitario se activa de inmediato y la primera ambulancia llega a la zona a las 20:02. Los servicios de emergencia sabían que había dos trenes implicados, pero se encontraron primero con el Iryo, con numerosos heridos visibles y vagones dañados.

"Una emergencia por definición es un caos", resume el director asistencial de 061, José María Villariego. "Sabíamos que había dos trenes, pero no sabíamos dónde estaba el segundo ni si los vagones que veíamos correspondían ya a ambos", explica.

Localización tardía del Alvia

Mientras los recursos se concentraban en el Iryo, el Alvia permanecía a unos 800 metros, con un mayor número de víctimas. Los primeros heridos comenzaron a desplazarse a pie hacia el otro punto del accidente guiándose por las luces lejanas. Los sanitarios y los agentes no llegaron a ese segundo tren hasta pasados más de 30 minutos.

Los primeros guardias civiles reconocen que no sabían que había dos trenes implicados. "Nos dimos cuenta cuando vimos llegar gente caminando por la vía con las linternas de los móviles encendidas", explicaron después.

Cuando finalmente se localizó el Alvia, se confirmó que la tragedia era mayor en ese punto. Las autoridades sanitarias han señalado que todas las víctimas mortales fallecieron en el acto, según las autopsias, y que los retrasos no alteraron el balance final de 45 muertos.

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.

Publicidad