El pasado año murieron 327 personas ahogadas en espacios acuáticos españoles, según el Informe Nacional de Ahogamientos (INA) que elabora la Real Española de Salvamento y Socorrismo.

El ahogamiento infantil es la segunda causa de muerte por accidentes entre menores. Por lo que las recomendaciones son muy específicas. Las franjas de edad comprendidas entre los 0 y los 4 años y los 5 y los 9 son las más frágiles en este sentido. Pero más allá de elementos salvavidas que un adulto vigile en todo momento los movimientos de los menores en el agua resulta fundamental para prevenir ahogamientos.

Los especialistas en socorrismo advierten de que la responsabilidad de vigilar a los niños es, sobre todo, de los padres.

- Los manguitos o flotadores son elementos que pueden ser útiles para su seguridad.

- Bañarse en playas o piscinas públicas vigiladas por socorristas y que cuenten con servicio de salvamento.

- Respetar en las payas las banderas con las que se advierte del estado del mar: verde, no hay riesgo; roja, no bañarse; y amarilla: bañarse con precaución.

- No bañarse de noche en las playas.

- Respetar el tiempo de digestión.

- Evitar tirarse de cabeza en zonas que se desconoce la profundidad.

- Salir del agua si siente frío

- Utilizar chalecos salvavidas homologados evitando el resto de flotadores que no se consideran elementos de seguridad.