Violación

Condenado a 20 años de prisión por violar y robar a una mujer de 75 años en Pontevedra

En 2017 un hombre violó a una mujer de 75 años en Pontevedra y después intentó eliminar cualquier tipo de resto biológico limpiándole los genitales con una sábana empapada en vino. Además, le robó más de mil euros. Ahora ha sido condenado a 20 años de prisión.

Condenado a 20 años de prisión por violar y robar a una mujer de 75 años en Pontevedra

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Un hombre ha sido condenado a 20 años de prisión por violar y robar a una mujer de 75 años en Pontevedra. Ha sido acusado de un delito de agresión sexual, uno de lesiones y un delito de robo con violencia.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 3 de marzo de 2017, cuando la señora tenía 73 años, en su domicilio de Bueu, en Pontevedra. Dos años más tarde, su agresor, ha sido condenado a 20 años de cárcel por la sección segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra. El hombre entró en la casa de la víctima rompiendo el cristal de una puerta trasera de la vivienda y ocultando su rostro con un pasamontañas. El acusado conocía a la víctima, también su casa, ya que había realizado trabajos allí y por eso le fue más sencillo entrar en la vivienda.

La terrible escena, empezó cuándo se percató de la presencia de la mujer en su habitación, se abalanzó sobre ella, le tapó la boca con una cinta para evitar que gritase, le cubrió la cabeza y finalmente, le quitó el pijama. Además, también se encargó de inmovilizar completamente a la mujer, atándole las manos y tobillos a la cama, dejándole con las piernas abiertas para posteriormente violarla. Cuándo el agresor acabó de agredirla, intentó eliminar todos sus rastros: utilizó una sábana mojada con vino y limpió los genitales de la mujer para deshacerse de los restos biológicos.

Pruebas del delito

Después de la violación, el acusado robó 1.250 euros que encontró entre los objetos personales de la mujer. Además, antes de marcharse, revolvió toda la vivienda, se deshizo del teléfono móvil de la víctima y la desató las piernas.

Sin embargo, pese al intento del hombre de deshacerse de cualquier tipo de prueba que pudiese situarle en el lugar de los hechos, los agentes encontraron restos de ADN en la vivienda de la mujer. Además, se pudo rastrear por geolocalización, que el acusado se encontraba en el domicilio de la mujer la noche en la que ocurrieron los hechos y los agentes también encontraron cinta y cuerda idéntica con la que el hombre inmovilizó a la víctima.