Verano

¿Cómo proteger a los niños en el agua? La OCU elige el chaleco antes que los manguitos

También se recuerda que los flotadores se consideran juguetes acuáticos y no están obligados a cumplir con las medidas básicas

Niña en la piscina

Niña en la piscina Pexels

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Con la llegada del verano también aumenta el riesgo de accidentes en los más pequeños, por lo que las medidas de seguridad tienen que ser coherentes y acorde con la normativa europea. En el caso de los menores que aún no saben nadar, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda el uso de un chaleco, acorde con la talla del niño.

El motivo de priorizar los chalecos es su seguridad tanto para los niños que ya saben nadar como lo que no tiene mucha práctica con la natación. Las burbujas, método también muy popular no cuenta con esta ventaja, ya que el niño sin experiencia podía volcarse, por lo que se recomienda en todo caso ajustarla siempre en la parte más alta del cuerpo, lejos de la cintura.

El caso de los manguitos, uno de los métodos más populares, son los más sencillos de colocar. Si embargo, de no hacerlo correctamente tienen el riesgo de salirse, por lo que no deben estar cerca de la altura del hombro. Ayudas como las bandas pectorales o los 'swimtrainers', pero ambos son complicados de colocar y es imprescindible contar con unas buenas instrucciones.

Cómo es un flotador seguro

La OUC advierte que la mayoría de los flotadores se consideran juguetes acuáticos y no están obligados a cumplir las normas básicas de flotabilidad, así como un gran número de hinchables del mercado con forma de colchonetas, barcos e animales de todo tipo.

Solo deben usarse en zonas en las que el niño haga pie, aunque siempre se recomienda la supervisión de un adulto en todo momento. Hay que recordar que es posible para un niño e ahogarse solo 30 cm de agua, y en el caso de un bebe, solo son necesarios diez. En el caso de las piscinas hinchables, se desaconseja colocarla en una terraza por el peso que pueda llegar a soportar el forjado de esta, llegando a pesar una piscina de 20 cm de profundidad más de 200 kilos a los que tienen que añadirse el peso de los bañistas.

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