Protocolos trans

Los colegios tendrán que denunciar a los padres que nieguen a sus hijos el cambio de sexo

La mayoría de los protocolos autonómicos de atención a alumnos transexuales permiten a los directores de los centros denunciar a los progenitores ante los servicios sociales.

Bandera trans pintada en el suelo

Bandera trans pintada en el sueloPexels

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Actualmente, existen 13 protocolos educativos derivados de las leyes Trans y LGTBI aprobados por las comunidades autónomas. Se trata de un seguido de guías o directrices que los colegios deben seguir en caso de detectar que un alumno o alumna se considere transgénero.

La 'Alianza contra el Borrado de las Mujeres' ha realizado un informe en el que analizan estos protocolos. Según el análisis, en la totalidad de estos se contempla la puesta en marcha del protocolo en el momento en el que el centro tenga conocimiento de la presencia de un alumno trans. Un conocimiento que se puede dar bien porque la familia lo notifique bien porque sea el propio menor quien informe al centro, con o sin el conocimiento de los progenitores. También porque el centro identifique el comportamiento del alumno. De hecho, en el 92% de los protocolos se contempla que cualquier miembro de la comunidad educativa pueda solicitar la puesta en marcha del protocolo, sin necesidad de que lo pida el mismo menor.

Todos estos protocolos educativos permiten, a cualquier edad, la llamada 'transición social'. Esta consiste en el cambio de nombre y pronombres en la documentación administrativa del centro, así como del tratamiento que le dispensan profesores y compañeros. En el 100% de ellos, además, se hace sin la necesidad de que haya un cambio oficial en el registro civil ni tampoco un informe médico o psicológico.

El interés superior del menor

En el caso de que los progenitores no estén de acuerdo con la iniciación del protocolo, el colegio debe intentar convencer a las familias de la iniciación de las medidas contempladas por este. Si esto no da resultado, prevalece el "interés superior del menor". Así, en 10 de las comunidades autónomas se prevén actuaciones contra los progenitores. Contempla incluso que el director del centro se ponga en contacto con los servicios sociales o protección del menor y pueda llegar a denunciar por maltrato psicológico a los padres que se opongan al cambio de sexo del menor.

El 100% de estos protocolos permiten que el alumnado autodeterminado como trans use los baños, vestuarios y otros espacios segregados por género del sexo con el que se identifica. Además, en el 31% se promueve la creación de baños y vestuarios mixtos para toda la comunidad educativa. También la mayoría acepta que el alumno escoja si juega en el equipo femenino o masculino a la hora de realizar deporte en el colegio.

También se prevén, en 12 de los 13 protocolos, la puesta en marcha del protocolo de acoso escolar contra cualquier miembro del centro que no esté de acuerdo con utilizar el nuevo nombre o se niegue a compartir espacios con el alumno trans.

Estos protocolos se tendrán que retocar aún para adaptarse a la nueva ley trans que se aprobó el pasado mes de febrero en el Congreso de los Diputados. Esta nueva norma permite la libre autodeterminación de género desde los 16 años, lo que blindará aún más las medidas de protección de los menores trans que contemplan ya estos protocolos.

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